SOBRE HERMENÉUTICA Y RELATO

Notas para una ilustración narrativista acerca di-versiones y extra-versiones interpretativas

 Por: José Calvo González

(Málaga, 2 de enero de 2007)
 

A comienzos del mes de julio de 2006 tuve la oportunidad de coincidir en Madrid con el Profesor Paulo Ferreira da Cunha. Fue en ocasión que nos brindó a ambos la Universidad Carlos III, estando llamado él a integrar el Tribunal de Tesis de una discípula que bajo mi dirección colacionaba el grado doctoral. Hubo tiempo para conversación, paseo, y cacería de libros por los alrededores de la cuesta de Moyano, y para visita a una conocida librería jurídica. Cobramos varias piezas. Consiéntaseme esta metáfora cinegética, porque el bibliófilo actúa con una conducta semiótica semejante al cazador; sale de ojeo al campo de los libros, husmea como el perdiguero, acecha y descubre la pieza, que con algo de suerte luego echa al zurrón. Está, además, el disfrute de poder colocar y exhibir el trofeo en el correspondiente lugar de cada biblioteca. Claro que para no convertir los estantes y anaqueles de éste mueble tan especial en baldas de mera exposición, que es donde el amor por los libros trueca en taxidermia, no está contraindicado practicar en ellos la lectura, que es su natural destino y el modo en que los libros vuelven a la vida.

En sobremesa departimos acerca del porvenir Universidad, la charla continuó sobre Portugal y España, y también hubo momento para asuntos relacionados con “Derecho y Literatura”, interés que compartimos. Mi buen amigo Paulo es un hombre extraordinariamente culto, de inteligencia sagaz, y cordialísimo. Después vino la hora del intercambio de publicaciones, que cada cual traía para el otro, y por mi parte un ruego añadido. Solicité de su amabilidad la localización de un ejemplar en lengua portuguesa de A Correspondência de Fradique Mendes: memórias e notas, escrita por José María Eça de Queirós. En España, que conozca, hubo ediciones por Casa Editorial Maucci (Barcelona) en 1907, con traducción del socialista Juan José Morato, y el año 1933 en Diana (Madrid), que en su colección Revista Literaria ´Novelas y Cuentos´, la presentó como “novela satírica”; todas ahora muy poco accesibles. Editorial Destino, con prólogo de Carlos Reis y traducida por Elena Losada, la editó de nuevo en 1995; lamentablemente tampoco ya demasiado fácil de encontrar. Pero, por fortuna, queda la gentileza de amigos como el prof. Ferreira da Cunha, que en muy pocos días atendió y dejó efectivamente satisfecha mi petición. Recibí así un ejemplar (Ediçao “Livros do Brasil”, Lisboa, 2002) ajustado a la primera edición, de 1900 (Livraria Chardron, Porto, impresa por De Lello & Irmao), año que fue también el del fallecimiento de su autor.

Durante las pasadas fiestas navideñas he podido disfrutarla. Se trata además, posiblemente, del primer heterónimo de la literatura lusófona [vid. Carlos Reis: "Fradique Mendes: origem e modernidade de um projecto heteronímico", en Andrea Rocha (org.), Cadernos de Literatura, Coimbra, Instituto Nacional de Investigação Científica, 18, 1984, p. 45-60]. Fuera de ello, Luis Antonio de Villena se ha ocupado igualmente de Carlos Fradique Mendes, poeta de la modernidad, y del mismo Eça de Queirós, en Corsarios de guante amarillo. Sobre el Dandismo (Valdemar, Madrid, 2003). Sugiero que es llegado el momento de sacar a superficie de librería una reimpresión. O, quizás otra edición. Acantilado podría asumir ese rescate. Creo que hallaría perfecto acomodo en su línea y fondo editorial.

A Correspondência de Fradique Mendes me ha proporcionado, como he dicho, momentos de deleitosa lectura. A propósito de uno de ellos quisiera abordar un aspecto de la teoría narrativa del Derecho relacionado con lo que llamo “extra-versiones”. En sede académica he sostenido que toda versión narrativa de una historia puede interactuar consigo misma produciendo “di-versiones” como “con-versiones” “in-versiones” “re-versiones” e incluso “a-versiones” [La Justicia como relato. Ensayo de una semionarrativa sobre los jueces, Edit. Ágora, Málaga, 1996, 2ª ed. 2002, en esp. p. 87]. La aplicabilidad es manifiesta en orden a la construcción de la narrativa jurisprudencial; un discurso que se recicla a sí mismo mediante esa técnica combinatoria a partir de una misma “versión”, según va determinado por el principio del juez vinculado a la Ley. Distinto es el supuesto de la “extra-versión”. La carta que Fradique Mendes dirige a Guerra Junqueiro me ofrece la posibilidad de ejemplificar algo de lo que allí y en otros lugares dejé enunciado [mis trabajos “Iurisdictio como traducción” (1995), en Derecho y Narración. Materiales para una teoría y crítica narrativista del Derecho, Edit. Ariel, Barcelona, 1996, pp. 107-118 y El discurso de los hechos, Edit. Tecnos, Madrid, 1993, 2ª ed. 1998, p. 43]. Pero para ello me es preciso remontar a una colaboración publicada por el diario El País (Madrid), ed. de 15 de abril de 1997 (Sec. Opinión, p. 11) a firma de Gustavo Martín Garzo bajo el título de “Dibujar una cigüeña”.

En su primer párrafo dice así: “En un apólogo de Kafka, un emperador en su lecho de muerte llama a uno de los servidores. Le entrega un mensaje que tiene que llevar al otro extremo de su reino. El mensaje corre en dirección a esa frontera remota, pero el palacio es tan extenso, sus corredores y patios tan intrincados, que muere antes de alcanzar sus puertas exteriores. No es difícil saber lo que oculta ese mensaje terrible: “Somos cadáveres de permiso”. El mensajero sabe que la verdadera vida está en ese reino remoto, y que su misión es hacer todo lo posible por escapar. No corre para transmitir las palabras del emperador, sino para negarlas”. El artículo continúa en ese estilo tan personal y envidiable que caracteriza la prosa de Martín Garzo. Ella ha llenado muchas horas de atractiva lectura, desde El lenguaje de las fuentes (Lumen, Barcelona, 1994), primera en que le leí, a la última,  Mi querida Eva (Lumen, Barcelona, 2006), pasando por La princesa manca (Ave del Paraíso, Madrid, 1996), La soñadora (Plaza & Janés, Barcelona, 2002) o El valle de las gigantas (De Bolsillo, Barcelona, 2002). Ahora bien, en cuanto al pasaje kafkiano en cuestión mi parecer es que Martín Garzo compuso, sin duda, una “extra-versión”.

El texto de Kafka al que alude está contenido en La muralla china. Reza literalmente del modo siguiente: “Hay una leyenda que expresa bien esta relación. El emperador –así dice- te ha enviado a ti, el solitario, el más mísero de sus súbditos, la sombra que ha huido a la más lejana lejanía, microscópica ante el sol imperial, justamente a ti, el emperador te ha enviado un mensaje desde su lecho de muerte. Hizo arrodillar al mensajero junto a su lecho, y le susurró el mensaje en el oído; tan importante le parecía, que se lo hizo repetir en su propio oído. Asintiendo con la cabeza, comprobó la exactitud de la repetición. Y ante la muchedumbre reunida para contemplar su muerte –todas las paredes que interceptaban la vista habían sido derribadas, y sobre la amplia y elevada curva de la gran escalinata formaban un círculo los grandes del imperio-, ante todos, ordenó al mensajero que partiera. El mensajero partió en el acto; un hombre robusto e incansable; extendiendo ora este brazo, ora el otro, se abre paso a través de la multitud; cuando encuentra un obstáculo, se señala sobre el pecho el signo del sol; adelanta mucho más fácilmente que ningún otro. Pero la multitud es muy grande; sus alojamientos son infinitos. Si ante él se abriera el campo libre, cómo volaría, qué pronto oirías el glorioso sonido de sus puños contra tu puerta. Pero, en cambio, qué inútiles son sus esfuerzos, todavía está abriéndose paso a través de las cámaras del palacio central; no terminará de atravesarlas nunca; y si terminara, no habría adelantado mucho; todavía tendría que esforzarse para descender las escaleras; y si lo consiguiera, no habría adelantado mucho; tendría que cruzar los patios; y después de los patios el segundo palacio circundante; y nuevamente las escaleras y los patios; y nuevamente un palacio; y así durante miles de años; y cuando finalmente atravesara la última puerta –pero esto nunca, nunca puede suceder-, todavía le faltaría cruzar la ciudad, el centro del mundo, donde su escoria se amontona prodigiosamente. Nadie podría abrirse paso a través de ella, y menos todavía con el mensaje de un muerto. Pero tú te sientas junto a ti ventana, y te lo imaginas, cuando cae la noche” (Alianza, Madrid, 1990, pp. 16-17).

Tengo para mí que la “lectura” hecha por Martín Garzo de este apólogo de La muralla china podría ser tenida como una sobreinterpretación, acaso materia de misreading, un caso de malinterpretación. Sobre la noción de “lectura errónea” (misreading), acuñada por la escuela de deconstrucción de Yale, se ha escrito suficiente [vid. Harold Bloom, A Map of Misreading (1975), Oxford UP, London, 1980; Paul de Man, Blindness and Insight: Essays in the Rhetoric of Contemporary Criticism (1971), University of Minnesota Press, Minneapolis, 1983 2ª ed.; J. Hillis Miller, The Ethics of Reading: Kant, de Man, Eliot, Trollope, James, Benjamin, Columbia UP, New York, 1987]. Del concepto “sobreinterpretación” y acerca de su alcance, lo ha hecho Eco [Interpretación y sobreinterpretación (1992), Cambridge UP, New York, 1995]. Aquella noción y este concepto tienen en común originarse con el empleo de un cierto prisma hermenéutico que, no obstante su nítida transparencia puede, o no, dependiendo del punto de vista que adoptemos, determinar un erróneo enfoque. En auxilio de mi admirado Martín Garzo (del que seguramente no precisa), diría que tal vez él nos ha podido tentar con una concepción tradicional del point of view hermenéutico; esto es, el texto de Kafka contiene una lectura correcta, que habremos de presumir coincidiría con la ofrecida en su dibujo de la cigüeña, o también lo contrario, que porque ese punto de vista hermenéutico es de suyo una falacia, no existe interpretación correcta en el sentido de única, y tampoco la habría incorrecta, de manera que la suya no lo sería en realidad; no incorrecta, aunque tampoco correcta. Lo dibujado como una cigüeña no siempre ha de corresponder con el dibujo de una cigüeña. Pero es más, podría sostenerse incluso, en esta defensa que cada vez parece más prescindible, que “ni blanco ni negro, sino todo lo contrario”, pues sí existe una lectura correcta, pero tal sería sólo aquella capaz de satisfacer y cumplir favorable o convenientemente alguna determinada función institucional en un momento dado (Ronald Dworkin, in off).

Con todo, mi opinión se inclina a creer que el texto de Kafka presenta -en expresión adeudada a De Man- pocos puntos ciegos; sea que lo tomemos en el contexto de la obra kalfkiana, en cuanto prisma interpretativo de conjunto o mediato, sea asimismo en el más inmediato o particular de los fragmentos textuales antecedentes y consecuentes de La muralla china.

Considero que toda posible comprensión correcta del sentido interpretativo, que además de armónica lo sería institucionalmente, apuntaría hacia un tema en especial apreciado por Kafka: el lenguaje. Su texto nos habla de la última voluntad comunicativa que un moribundo, trasladar su menaje, y de la inconmensurable dificultad que enfrenta, también sin finalmente conseguir salvarla. Su emisión queda sin receptor, queda en silencio Frente a esto todo lo demás es innecesario y superfluo (sobreambunda, sobreinterpreta), y lo que precisamente observamos en el fragmento de Martín Garzo es que justo aquello es lo que falta, sobrando asimismo el resto. Ello llevaría a resolver el asunto considerando su versión textual como una desafortunada, y por eso imperfecta, comprensión del sentido proyectado desde texto matriz. Sin embargo, esta conclusión puede ser tan innecesariamente evidente como seguramente tendenciosa. Porque quizás exista todavía una oportunidad de conciliar el apólogo de Kafka y la fabula docet sobre la muerte en Martín Garzo. Es la siguiente: si pensamos que la muerte equivale al silencio, lo escrito por Kafka y por Martín Garzo se reconcilia en la idea wittgensteiniana de que al final de la tarde –al crepúsculo del lenguaje y la comunicación- sólo hay silencio, el silencio de una espera contenida, pero incontenible, y al cabo desesperanzadora. “De lo que no se puede hablar hay que callar” (Tractatus logico-philosophicus, § 7) / “No corre para transmitir las palabras del emperador, sino para negarlas”. Las palabras del emperador, su decir, son el indecible, son lo que hay que callar, son silencio. El mensajero de Kafka, como el de Marín Garzo, ciertamente marchan hacia el silencio de lo que “no se puede hablar”. Y en efecto, así todos somos corredores hacia la meta del silencio en una espera contenida, pero incontenible, y al cabo desesperanzadora: la muerte. Todos somos por eso “cadáveres de permiso”. La proximidad de la muerte, pues, como tema del que está vedado hablar, y en consecuencia hay que callar, que es tanto como comenzar a morir. Acaso sólo imaginarla: “Pero tú te sientas junto a ti ventana, y te lo imaginas, cuando cae la noche”. Puede que mi digestión interpretativa tenga la fortuna de persuadir, pero es falsa. Lo sé porque la he inventado así, y porque el mensajero de la muerte en verdad siempre encuentra al destinatario, siempre transmite su mensaje; nunca se queda en los aledaños.

De cualquier manera, haya sido más o menos afortunado este último intento de consenso interpretativo, mi verdadera apuesta interpretativa es que la supuesta “versión” kafkiana de Martín Garzo -aún si modélica- representa un claro ejemplo de “extra-versión”. Es decir, de la que rompe amarras con el texto al que en la tradición de una comunidad interpretativa de múltiple posibilidad intertextual (“con-versiones” “in-versiones” re-versiones” y hasta “a-versiones”) hubiera debido permanecer unida (vid. mi Comunidad jurídica y Experiencia interpretativa. Un modelo de juego intertextual para el Derecho, Edit. Ariel, Barcelona, 1992).

Y, a la postre, en algo coincidiremos, creo. La naturaleza deleznable, esto es, débil y quebradiza de los procesos de comunicación que imbrican mensajes lingüísticos. Las carencias del ideal de solidez en la discursividad comunicacional (Jürgen Habermas, en eco: actos de habla e Ideal heißt die Sprechsituation presupuesta en el principio U) son a menudo resultado de la falta de un adecuado ritual, de un ceremonial idóneo, con la secuela inevitable de primitivismo. No estará demás por eso recordar aquí, para terminar, el párrafo de A Correspondência de Fradique Mendes que ha motivado estas líneas, y por cuyo provecho nuevamente expreso gratitud al Prof. Ferrerira da Cunha.

Sobre a falta de ritos -y el primitivismo que de ello resultaba- escribió Fradique Mendes, individuo literario, desde la máscara narrativa de Eça de Queirós:

“A Guerra Junqueiro, Paris, maio

De resto, não se desconsole, amigo! Mesmo entre os simples há modo de ser religiosos, inteiramente despidos de liturgia e de exterioridades rituais. Um presenciei eu, deliciosamente puro e íntimo. Foi nas margens do Zambeze. Um chefe negro, por nome Lubenga, queria, nas vésperas de entrar em guerra com um chefe vizinho, comunicar com o seu Deus, com o seu Mulungu (que era, como sempre, um seu avô divinizado). O recado ou pedido, porém, que desejava mandar à sua divindade, não podia transmitir através dos feiticeiros e do seu cerimonial, tão graves e confidenciais matérias continha ... Que faz Lubenga? Grita por um escravo: dá-lhe o recado, pausadamente, lentamente, ao ouvido: verifica bem que o escravo tudo compreendera, tudo retivera: e imediatamente arrebata um machado, decepa a cabeça do escravo, e brada tranqüilamente: ‘Parte!’ . A alma do escravo lá foi, como uma carta lacrada e selada, direita para o Céu, ao Mulungu. Mas daí a instantes o chefe bate uma palmada aflita na testa, chama à pressa outro escravo, diz-lhe ao ouvido rápidas palavras, agarra o machado, separa-lhe a cabeça, e berra. ‘Vai!’. Esquecera-lhe algum detalhe no seu pedido ao Mulungu ... O segundo escravo era um pós-escrito ... Esta maneira simples de comunicar com Deus deve regozijar o seu coração” (pp. 143-144, ed. cit.).

 

Sin necesidad de acudir a métodos tan expeditivos como el empleado en ese post-scriptum, ¿es que acaso no precisamos de segundas, terceras y sucesivas misivas para asegurarnos de que nuestro mensaje llega al destinatario deseado? Y, ¡qué inútil tantas veces ese esfuerzo!

Desconozco cuál pueda ser la ventura del mío que ahora he escrito. Quería comunicar a propósito de estos varios ejemplos literarios la diferencia entre la capacidad de di-versión (y de divertir) de un texto y lo que supone una extra-versión. En el pasaje de Eça de Queirós descubro una espléndida ilustración sobre qué pueda constituir otra versión, en tanto que “re-versión”, del apólogo de Kafka, muy lejos de la “extra-versión” de Martín Garzo.

Confío que la distinción que este mensaje envía al menos pueda peregrinar hacia su eventual lector, siquiera hasta acercarse a una distancia razonable.

DIREITO & LITERATURA NA TV E NA WEB

O Instituto de Hermenêutica Jurídica segue com sua programação de painéis de debates sobre Direito e Literatura. Cada evento pode ser acompanhado em tempo real, pelo site da TVE do Rio Grande do Sul.

Programação

04 de junho, quarta-feira, às 20h30min, na TVE/RS
com reapresentação no dia 08, domingo, às 13h
Obra: Ensaio sobre a lucidez, de José Saramago
Mediador: Prof. Dr. Lenio Luiz Streck (IHJ)
Convidado: Prof. Ms. André Karam Trindade (IHJ)
Convidado: Profª. Drª. Maria Luiza Remédios (PPGLetras/PUCRS)
 
28 de maio, quarta-feira, às 20h30min, na TVE/RS
com reapresentação no dia 01 de junho, domingo, às 13h
Obra: O nome da rosa, de Umberto Eco
Mediador: Prof. Dr. Lenio Luiz Streck (IHJ)
Convidado: Prof. Ms. Maurício Martins Reis (PPGDireito/UNISINOS)
Convidado: Profª. Drª. Henriete Karam (PPGLetras/UFRGS)
 
21 de maio, quarta-feira, às 20h30min, na TVE/RS
com reapresentação no dia 25, domingo, às 13h
Obra: O estrangeiro, de Albert Camus
Mediador: Prof. Dr. Lenio Luiz Streck (IHJ)
Convidado: Profª. Ms. Roberta Magalhães Gubert (IHJ)
Convidado: Prof. Dr. Robert Ponge (PPGLetras/UFRGS)
 
14 de maio, quarta -feira, às 20h30min, na TVE/RS
com reapresentação no dia 18, domingo, às 13h
Obra: Antígona, de Sófocles
Mediador: Prof. Dr. Lenio Luiz Streck (IHJ)
Convidado: Prof. Dr. Vicente Barretto (PPGDireito/UNISINOS)
Convidado: Profª. Drª. Leny da Silva Gomes (PPGLetras/UNIRITTER)
 
Promoção: Instituto de Hermenêutica Jurídica (IHJ)
Realização: Fundação Cultural Piratini - TVE
Patrocínio: PPGDireito da UNISINOS e PPGLetras da UNIRITTER

330 LIVROS ON LINE

No site do dominiopublico.gov.br é possível acessar cerca de 330 obras clássicas da literatura nacional e estrangeira. Basta  clicar no título para  ler ou imprimir.
 
1. A Divina Comédia -Dante Alighieri
2. A Comédia dos Erros -William Shakespeare
3. Poemas de Fernando Pessoa -Fernando Pessoa
4. Dom Casmurro -Machado de Assis
5. Cancioneiro -Fernando Pessoa
6. Romeu e Julieta -William Shakespeare
7. A Cartomante -Machado de Assis
8. Mensagem -Fernando Pessoa
9. A Carteira -Machado de Assis
10. A Megera Domada -William Shakespeare
11. A Tragédia de Hamlet, Príncipe da Dinamarca -William Shakespeare
12. Sonho de Uma Noite de Verão -William Shakespeare
13. O Eu profundo e os outros Eus. -Fernando Pessoa
14. Dom Casmurro -Machado de Assis
15. Do Livro do Desassossego -Fernando Pessoa
16. Poesias Inéditas -Fernando Pessoa
17. Tudo Bem Quando Termina Bem -William Shakespeare
18. A Carta -Pero Vaz de Caminha
19. A Igreja do Diabo -Machado de Assis
20. Macbeth -William Shakespeare
21. Este mundo da injustiça globalizada -José Saramago
22. A Tempestade -William Shakespeare
23. O pastor amoroso -Fernando Pessoa
24. A Cidade e as Serras -José Maria Eça de Queirós
25. Livro do Desassossego -Fernando Pessoa
26. A Carta de Pero Vaz de Caminha -Pero Vaz de Caminha
27. O Guardador de Rebanhos -Fernando Pessoa
28. O Mercador de Veneza -William Shakespeare
29. A Esfinge sem Segredo -Oscar Wilde
30. Trabalhos de Amor Perdidos -William Shakespeare
31. Memórias Póstumas de Brás Cubas -Machado de Assis
32. A Mão e a Luva -Machado de Assis
33. Arte Poética -Aristóteles
34. Conto de Inverno -William Shakespeare
35. Otelo, O Mouro de Veneza -William Shakespeare
36. Antônio e Cleópatra -William Shakespeare
37. Os Lusíadas -Luís Vaz de Camões
38. A Metamorfose -Franz Kafka
39. A Cartomante -Machado de Assis
40. Rei Lear -William Shakespeare
41. A Causa Secreta -Machado de Assis
42. Poemas Traduzidos -Fernando Pessoa
43. Muito Barulho Por Nada -William Shakespeare
44. Júlio César -William Shakespeare
45. Auto da Barca do Inferno -Gil Vicente
46. Poemas de Álvaro de Campos -Fernando Pessoa
47. Cancioneiro -Fernando Pessoa
48. Catálogo de Autores Brasileiros com a Obra em Domínio Público -Fundação Biblioteca Nacional
49. A Ela -Machado de Assis
50. O Banqueiro Anarquista -Fernando Pessoa
51. Dom Casmurro -Machado de Assis
52. A Dama das Camélias -Alexandre Dumas Filho
53. Poemas de Álvaro de Campos -Fernando Pessoa
54. Adão e Eva -Machado de Assis
55. A Moreninha -Joaquim Manuel de Macedo
56. A Chinela Turca -Machado de Assis
57. As Alegres Senhoras de Windsor -William Shakespeare
58. Poemas Selecionados -Florbela Espanca
59. As Vítimas-Algozes -Joaquim Manuel de Macedo
60. Iracema -José de Alencar
61. A Mão e a Luva -Machado de Assis
62. Ricardo III -William Shakespeare
63. O Alienista -Machado de Assis
64. Poemas Inconjuntos -Fernando Pessoa
65. A Volta ao Mundo em 80 Dias -Júlio Verne
66. A Carteira -Machado de Assis
67. Primeiro Fausto -Fernando Pessoa
68. Senhora -José de Alencar
69. A Escrava Isaura -Bernardo Guimarães
70. Memórias Póstumas de Brás Cubas -Machado de Assis
71. A Mensageira das Violetas -Florbela Espanca
72. Sonetos -Luís Vaz de Camões
73. Eu e Outras Poesias -Augusto dos Anjos
74. Fausto -Johann Wolfgang von Goethe
75. Iracema -José de Alencar
76. Poemas de Ricardo Reis -Fernando Pessoa
77. Os Maias -José Maria Eça de Queirós
78. O Guarani -José de Alencar
79. A Mulher de Preto -Machado de Assis
80. A Desobediência Civil -Henry David Thoreau
81. A Alma Encantadora das Ruas -João do Rio
82. A Pianista -Machado de Assis
83. Poemas em Inglês -Fernando Pessoa
84. A Igreja do Diabo -Machado de Assis
85. A Herança -Machado de Assis
86. A chave -Machado de Assis
87. Eu -Augusto dos Anjos
88. As Primaveras -Casimiro de Abreu
89. A Desejada das Gentes -Machado de Assis
90. Poemas de Ricardo Reis -Fernando Pessoa
91. Quincas Borba -Machado de Assis
92. A Segunda Vida -Machado de Assis
93. Os Sertões -Euclides da Cunha
94. Poemas de Álvaro de Campos -Fernando Pessoa
95. O Alienista -Machado de Assis
96. Don Quixote. Vol. 1 -Miguel de Cervantes Saavedra
97. Medida Por Medida -William Shakespeare
98. Os Dois Cavalheiros de Verona -William Shakespeare
99. A Alma do Lázaro -José de Alencar
100. A Vida Eterna -Machado de Assis
101. A Causa Secreta -Machado de Assis
102. 14 de Julho na Roça -Raul Pompéia
103. Divina Comedia -Dante Alighieri
104. O Crime do Padre Amaro -José Maria Eça de Queirós
105. Coriolano -William Shakespeare
106. Astúcias de Marido -Machado de Assis
107. Senhora -José de Alencar
108. Auto da Barca do Inferno -Gil Vicente
109. Noite na Taverna -Manuel Antônio Álvares de Azevedo
110. Memórias Póstumas de Brás Cubas -Machado de Assis
111. A "Não-me-toques" ! -Artur Azevedo
112. Os Maias -José Maria Eça de Queirós
113. Obras Seletas -Rui Barbosa
114. A Mão e a Luva -Machado de Assis
115. Amor de Perdição -Camilo Castelo Branco
116. Aurora sem Dia -Machado de Assis
117. Édipo-Rei -Sófocles
118. O Abolicionismo -Joaquim Nabuco
119. Pai Contra Mãe -Machado de Assis
120. O Cortiço -Aluísio de Azevedo
121. Tito Andrônico -William Shakespeare
122. Adão e Eva -Machado de Assis
123. Os Sertões -Euclides da Cunha
124. Esaú e Jacó -Machado de Assis
125. Don Quixote -Miguel de Cervantes
126. Camões -Joaquim Nabuco
127. Antes que Cases -Machado de Assis
128. A melhor das noivas -Machado de Assis
129. Livro de Mágoas -Florbela Espanca
130. O Cortiço -Aluísio de Azevedo
131. A Relíquia -José Maria Eça de Queirós
132. Helena -Machado de Assis
133. Contos -José Maria Eça de Queirós
134. A Sereníssima República -Machado de Assis
135. Iliada -Homero
136. Amor de Perdição -Camilo Castelo Branco
137. A Brasileira de Prazins -Camilo Castelo Branco
138. Os Lusíadas -Luís Vaz de Camões
139. Sonetos e Outros Poemas -Manuel Maria de Barbosa du Bocage
140. Ficções do interlúdio: para além do outro oceano de Coelho Pacheco. -Fernando Pessoa
141. Anedota Pecuniária -Machado de Assis
142. A Carne -Júlio Ribeiro
143. O Primo Basílio -José Maria Eça de Queirós
144. Don Quijote -Miguel de Cervantes
145. A Volta ao Mundo em Oitenta Dias -Júlio Verne
146. A Semana -Machado de Assis
147. A viúva Sobral -Machado de Assis
148. A Princesa de Babilônia -Voltaire
149. O Navio Negreiro -Antônio Frederico de Castro Alves
150. Catálogo de Publicações da Biblioteca Nacional -Fundação Biblioteca Nacional
151. Papéis Avulsos -Machado de Assis
152. Eterna Mágoa -Augusto dos Anjos
153. Cartas D'Amor -José Maria Eça de Queirós
154. O Crime do Padre Amaro -José Maria Eça de Queirós
155. Anedota do Cabriolet -Machado de Assis
156. Canção do Exílio -Antônio Gonçalves Dias
157. A Desejada das Gentes -Machado de Assis
158. A Dama das Camélias -Alexandre Dumas Filho
159. Don Quixote. Vol. 2 -Miguel de Cervantes Saavedra
160. Almas Agradecidas -Machado de Assis
161. Cartas D'Amor - O Efêmero Feminino -José Maria Eça de Queirós
162. Contos Fluminenses -Machado de Assis
163. Odisséia -Homero
164. Quincas Borba -Machado de Assis
165. A Mulher de Preto -Machado de Assis
166. Balas de Estalo -Machado de Assis
167. A Senhora do Galvão -Machado de Assis
168. O Primo Basílio -José Maria Eça de Queirós
169. A Inglezinha Barcelos -Machado de Assis
170. Capítulos de História Colonial (1500-1800) -João Capistrano de Abreu
171. CHARNECA EM FLOR -Florbela Espanca
172. Cinco Minutos -José de Alencar
173. Memórias de um Sargento de Milícias -Manuel Antônio de Almeida
174. Lucíola -José de Alencar
175. A Parasita Azul -Machado de Assis
176. A Viuvinha -José de Alencar
177. Utopia -Thomas Morus
178. Missa do Galo -Machado de Assis
179. Espumas Flutuantes -Antônio Frederico de Castro Alves
180. História da Literatura Brasileira: Fatores da Literatura Brasileira -Sílvio Romero
181. Hamlet -William Shakespeare
182. A Ama-Seca -Artur Azevedo
183. O Espelho -Machado de Assis
184. Helena -Machado de Assis
185. As Academias de Sião -Machado de Assis
186. A Carne -Júlio Ribeiro
187. A Ilustre Casa de Ramires -José Maria Eça de Queirós
188. Como e Por Que Sou Romancista -José de Alencar
189. Antes da Missa -Machado de Assis
190. A Alma Encantadora das Ruas -João do Rio
191. A Carta -Pero Vaz de Caminha
192. LIVRO DE SÓROR SAUDADE -Florbela Espanca
193. A mulher Pálida -Machado de Assis
194. Americanas -Machado de Assis
195. Cândido -Voltaire
196. Viagens de Gulliver -Jonathan Swift
197. El Arte de la Guerra -Sun Tzu
198. Conto de Escola -Machado de Assis
199. Redondilhas -Luís Vaz de Camões
200. Iluminuras -Arthur Rimbaud
201. Schopenhauer -Thomas Mann
202. Carolina -Casimiro de Abreu
203. A esfinge sem segredo -Oscar Wilde
204. Carta de Pero Vaz de Caminha. -Pero Vaz de Caminha
205. Memorial de Aires -Machado de Assis
206. Triste Fim de Policarpo Quaresma -Afonso Henriques de Lima Barreto
207. A última receita -Machado de Assis
208. 7 Canções -Salomão Rovedo
209. Antologia -Antero de Quental
210. O Alienista -Machado de Assis
211. Outras Poesias -Augusto dos Anjos
212. Alma Inquieta -Olavo Bilac
213. A Dança dos Ossos -Bernardo Guimarães
214. A Semana -Machado de Assis
215. Diário Íntimo -Afonso Henriques de Lima Barreto
216. A Casadinha de Fresco -Artur Azevedo
217. Esaú e Jacó -Machado de Assis
218. Canções e Elegias -Luís Vaz de Camões
219. História da Literatura Brasileira -José Veríssimo Dias de Matos
220. A mágoa do Infeliz Cosme -Machado de Assis
221. Seleção de Obras Poéticas -Gregório de Matos
222. Contos de Lima Barreto -Afonso Henriques de Lima Barreto
223. Farsa de Inês Pereira -Gil Vicente
224. A Condessa Vésper -Aluísio de Azevedo
225. Confissões de uma Viúva -Machado de Assis
226. As Bodas de Luís Duarte -Machado de Assis
227. O LIVRO D'ELE -Florbela Espanca
228. O Navio Negreiro -Antônio Frederico de Castro Alves
229. A Moreninha -Joaquim Manuel de Macedo
230. Lira dos Vinte Anos -Manuel Antônio Álvares de Azevedo
231. A Orgia dos Duendes -Bernardo Guimarães
232. Kamasutra -Mallanâga Vâtsyâyana
233. Triste Fim de Policarpo Quaresma -Afonso Henriques de Lima Barreto
234. A Bela Madame Vargas -João do Rio
235. Uma Estação no Inferno -Arthur Rimbaud
236. Cinco Mulheres -Machado de Assis
237. A Confissão de Lúcio -Mário de Sá-Carneiro
238. O Cortiço -Aluísio Azevedo
239. RELIQUIAE -Florbela Espanca
240. Minha formação -Joaquim Nabuco
241. A Conselho do Marido -Artur Azevedo
242. Auto da Alma -Gil Vicente
243. 345 -Artur Azevedo
244. O Dicionário -Machado de Assis
245. Contos Gauchescos -João Simões Lopes Neto
246. A idéia do Ezequiel Maia -Machado de Assis
247. AMOR COM AMOR SE PAGA -França Júnior
248. Cinco minutos -José de Alencar
249. Lucíola -José de Alencar
250. Aos Vinte Anos -Aluísio de Azevedo
251. A Poesia Interminável -João da Cruz e Sousa
252. A Alegria da Revolução -Ken Knab
253. O Ateneu -Raul Pompéia
254. O Homem que Sabia Javanês e Outros Contos -Afonso Henriques de Lima Barreto
255. Ayres e Vergueiro -Machado de Assis
256. A Campanha Abolicionista -José Carlos do Patrocínio
257. Noite de Almirante -Machado de Assis
258. O Sertanejo -José de Alencar
259. A Conquista -Coelho Neto
260. Casa Velha -Machado de Assis
261. O Enfermeiro -Machado de Assis
262. O Livro de Cesário Verde -José Joaquim Cesário Verde
263. Casa de Pensão -Aluísio de Azevedo
264. A Luneta Mágica -Joaquim Manuel de Macedo
265. Poemas -Safo
266. A Viuvinha -José de Alencar
267. Coisas que Só Eu Sei -Camilo Castelo Branco
268. Contos para Velhos -Olavo Bilac
269. Ulysses -James Joyce
270. 13 Oktobro 1582 -Luiz Ferreira Portella Filho
271. Cícero -Plutarco
272. Espumas Flutuantes -Antônio Frederico de Castro Alves
273. Confissões de uma Viúva Moça -Machado de Assis
274. As Religiões no Rio -João do Rio
275. Várias Histórias -Machado de Assis
276. A Arrábida -Vania Ribas Ulbricht
277. Bons Dias -Machado de Assis
278. O Elixir da Longa Vida -Honoré de Balzac
279. A Capital Federal -Artur Azevedo
280. A Escrava Isaura -Bernardo Guimarães
281. As Forças Caudinas -Machado de Assis
282. Coração, Cabeça e Estômago -Camilo Castelo Branco
283. Balas de Estalo -Machado de Assis
284. AS VIAGENS -Olavo Bilac
285. Antigonas -Sofócles
286. A Dívida -Artur Azevedo
287. Sermão da Sexagésima -Pe. Antônio Vieira
288. Uns Braços -Machado de Assis
289. Ubirajara -José de Alencar
290. Poética -Aristóteles
291. Bom Crioulo -Adolfo Ferreira Caminha
292. A Cruz Mutilada -Vania Ribas Ulbricht
293. Antes da Rocha Tapéia -Machado de Assis
294. Poemas Irônicos, Venenosos e Sarcásticos -Manuel Antônio Álvares de Azevedo
295. Histórias da Meia-Noite -Machado de Assis
296. Via-Láctea -Olavo Bilac
297. O Mulato -Aluísio de Azevedo
298. O Primo Basílio -José Maria Eça de Queirós
299. Os Escravos -Antônio Frederico de Castro Alves
300. A Pata da Gazela -José de Alencar
301. BRÁS, BEXIGA E BARRA FUNDA -Alcântara Machado
302. Vozes d'África -Antônio Frederico de Castro Alves
303. Memórias de um Sargento de Milícias -Manuel Antônio de Almeida
304. O que é o Casamento? -José de Alencar
305. A Harpa do Crente -Vania Ribas Ulbricht
306. A Casa Fechada -Roberto Gomes Ribeiro
307. As Asas de um Anjo (Comédia) -José de Alencar
308. Béatrix -Honoré de Balzac
309. Diva -José de Alencar
310. A Melhor Amiga -Artur Azevedo
311. A Confissão de Lúcio -Mário de Sá-Carneiro
312. CONTOS AVULSOS -Alcântara Machado
313. Poemas Humorísticos e Irônicos -João da Cruz e Sousa
314. Cantiga de Esponsais -Machado de Assis
315. Quincas Borba -Machado de Assis
316. Brincar com fogo -Machado de Assis
317. Helena -Machado de Assis
318. Dentro da noite -João do Rio
319. O Livro da Lei -Aleister Crowley
320. Caramuru: poema épico do descobrimento da Bahia -José de Santa Rita Durão
321. Conto de Escola -Machado de Assis
322. Memórias de um Sargento de Milícias -Manuel Antônio de Almeida
323. Poemas Malditos -Manuel Antônio Álvares de Azevedo
324. Ao Entardecer (contos vários) -Visconde de Taunay
325. Felicidade pelo Casamento -Machado de Assis
326. Noite na Taverna -Manuel Antônio Álvares de Azevedo
327. Cartas Chilenas -Tomáz Antônio Gonzaga
328. O Mulato -Aluísio de Azevedo
329. Farsa do Velho da Horta -Gil Vicente
330. Amor com Amor se Paga -Joaquim José da França Júnior

TODO ESTÁ EN LOS CUENTOS...
MÁS LECTURAS JURÍDICAS DE PINOCCHIO

Por: José Calvo Gonzáles

La imagen fue compuesta por Enrico Mazzanti (1852-1910) para la primera edición (1883) de Le avventure di Pinocchio. Storia di un burattino, de Carlo Collodi (1826-1890).
Ahora, muchos años después..., perdida la inocencia, podemos reconstruir nuestros recuerdos infantiles a través de algunas sugerentes lecturas en Derecho.
Así, con Vittorio Frosini, La filosofia politica di Pinocchio, Edizioni Lavoro, Roma. 1990, 77 pp. Y también Mariangela Ripoli, “Pinocchio e l’oblico scolastico”, en Materiali per una Storia della Cultura Giuridica, XXX, 2, 2000, pp. 511-524.
Igualmente, en el libro del Presidente di Sezioni del Tribunale di Genova, Michele Marchesiello, Pinocchio e l'immagine della legge. In principio era il legno, De Ferrari & Devega Editore, Genova, 2002, 124 pp.

En uno de los primeras entradas a este Blog recogí varios trabajos que en la línea Derecho y Literatura tenían como asunto el cuento de Carlo Collodi sobre Pinocchio.
Aquí añado dos nuevas referencias. Una procede del área del Derecho romano; la otra, de Filosofía del Derecho.
Y son:

- Andreas Wacke, “Dolo bueno o malo: casos sacados de fábulas desde "Hans De la Buena Suerte" a Pinocho”, en Anales de la Facultad de Derecho (Universidad de La Laguna), 17, 2000 , pp. 337-358.

- Giulio Itzcovic, “Pinocchio e il diritto”, en Materiali per una storia della cultura giuridica, 37, 1, 2007 , pp. 239-268.

LANÇAMENTO:
IMPLICACIÓN DERECHO LITERATURA.
CONTRIBUCIONES A UNA TEORÍA LITERARIA
DEL DERECHO

 JOSÉ CALVO GONZÁLEZ (DIR.)


Prefacio. José Calvo González.

Capítulo I – DERECHO Y LITERATURA
1. Derecho y literatura. Intersecciones instrumental, estructural e institucional. José Calvo González.
2. Derecho y literatura: un nuevo modelo para armar. Instrucciones de uso. Andrés Botero Bernal.
3. Directo e literatura. Os pais fundadores: John Henry Wigmore, Benjamín Nathan Cardozo e Lon Fuller. Arnaldo Sampaio de Moraes Godoy.

Capítulo II – DERECHO EM LA LITERATURA

1. La cultura jurídica argentina em sus expresiones literarias capitales. Significados jurídicos de Facundo y Martín Fierro. Miguel Ángel Ciuro Caldani.
2. Direito e literatura no Brasil. Notas a propósito do antifetichismo institucional nas Crônicas de Lima Barreto. Arnaldo Sampaio de Moraes Godoy.
3. A representação do jurídico no discurso literário: um estudo de Machado de Assis. Luis Carlos Cancellier de Olivo.
4. Prejuicio y marginalidad. Guineos y Gitanos. Los “otros” em la lírica popular del villancico, s. XVII y XVIII. José Calvo González.
5. Medio rural y Justicia. (Literatura social-reformista en España, 1914-1925). José Calvo González.
6. El Derecho al amor en los tiempos utópicos. Rosa Nuñez Pacheco.
7. El punto de vista de la ceguera. Derecho y literatura en la constitución de la identidad. Joana Aguiar e Silva.
8. Una voz más allá de la Ley. Narrando la violencia en el Derecho y la Literatura. Patrick Hanafin.
9. Narrativa y Género. Sobre desigualdad y justicia social. Sobre desigualdad y justicia social en Villette de C. Brönte e Insolación de E. Pardo Bazán. Cristina Monereo Atienza.

Capítulo III – DERECHO COMO LITERATURA


1. Do Rito à Literatura em Direito. Paulo Ferreira da Cunha.
2. Vérité ou droit. La défense Lincoln de Michael Connelly. Barjne Melkevik.
3. Ficción y verdad em la escena del Derecho. Carlos María Cárcova.
4. Narrativismo como método en la teoría del Derecho y modelo de la argumentación jurídica. Jaime Francisco Coaguila Valdivia.
5. La racionalidad o razonabilidad jurídica: una historia de ciencia ficción. Carlos González Solano.
6. Un Hércules para Piedra de sol. Carlos Pérez Vásquez.
7. La controversia fáctica. Contribución al estudio de la quaestio facti desde una perspectiva narrativista del Derecho. José Calvo González.

Capítulo IV – DERECHO CON LITERATURA

1.Jueces, Abogados y Escribanos. Recetario para una construcción relacional de la identidad arequipeña. Juan Francisco Coahuila Valdivia.
2. Justicia dramática: una comparación entre estructuras literarias y jurídicas. Juan Omar Cofré Lagos.
3. Sentencia y Actos de discurso. Carlos del Vale Rojas, Eduardo Miranda Nelson, Manuel Ortiz Veas y Claudio Agüero San Juan.
4. Narraciones en el campo jurídico. Beatriz Espinosa Pérez.
5. Sobre hermenéutica jurídica y Relato. Notas para una ilustración narrativista acerca de di-versiones y extra-versiones interpretativas. José Calvo González.

Lista de colaboradores. Felipe R. Navarro Martínez.

Referência:
CALVO GONZÁLEZ, José. (Dir.) Implicación derecho literatura.Contribuciones a una teoría literaria del Derecho. Editoral Comares. Albolote - Granada - Espanã. Obra Social de La Fundación UNICAJA. Granada, 2008. ISBN: 978-84-9836-344-9

 

FRANÇOIS OST

CONTAR A LEI: AS FONTES DO

IMAGINÁRIO JURÍDICO

Por: Letícia Garcia Ribeiro Dyniewicz

François Ost inicia o prólogo da obra dialogando com Platão, no qual admite que devamos pensar a relação entre direito e literatura com e contra o filósofo clássico grego. Contra, porque Platão desconfiava dos poetas e trágicos. Acreditava que os poetas deveriam ser banidos da cidade por misturarem o verdadeiro e o falso. Seria uma arte que alimentaria o mau da alma. Mas, quando Platão admite que “nossa organização política inteira consiste numa imitação da vida mais bela e mais excelente”, eleva-a a ordem constitucional do Estado. Dessa forma leva ao extremo a ligação entre direito e literatura, pois admite que a ordem jurídica seria a mais excelente das tragédias.Demonstrando, portanto, o poder constituinte do imaginário.

No entanto, é preciso tomar cuidado com os possíveis problemas que podem ser originar da relação entre Direito e Literatura, portanto, Ost irá apresentar aqui as semelhanças e diferenças entre as duas áreas.
Ost acredita no papel da literatura como libertadora dos possíveis, das mais diversas significações, colocando as convenções em desordem, enquanto o direito codificaria a realidade em nome da segurança jurídica.  Dessa forma, a literatura exerce papel crítico por meio do cômico e do escárnio, investindo contra o direito com suas gargalhadas.
A narrativa também pode mostrar as desordens que conduzem a um excesso de direito, ou seja, o direito aplicado ao pé da letra. Nisso desembocam também personagens cheios do direito, ou “loucos de direito”, como é o caso do Mercador de Veneza.

Enquanto na literatura, os personagens podem ser tomados de ambivalências e até mesmo permutar de papel durante a narrativa, no direito são criadas pessoas, que se arrogam de direitos e deveres já anteriormente dados – é um papel estereotipado. Faz isso em nome da dita segurança jurídica, para amenizar angústias e expectativas
A inversão de papéis da literatura pode abalar simbolicamente as convenções sociais. Exemplo claro disso são as fábulas, onde se joga sistematicamente com as mudanças de escala. Dessa maneira é que Alice ao atravessar o espelho, onde nada mais é como do outro lado, “cresce desmedidamente para denunciar a arbitrariedade posta pelo Rei e a Rainha”.
Dessa forma, o direito procura o geral e abstrato, já a literatura se desdobra no particular e concreto. Ost observa que essa imersão no particular pode ser o caminho mais curto para se chegar ao universal.

A afirmação anteriormente feita remete-se à dialética. Assim o autor se pergunta “Em que sentido podia Platão ver aí dois imaginários reais se eles não atuassem, ao menos em parte, no mesmo terreno?”. Então, a partir da teoria de Cornelius Castoriadis é possível ver que o Direito não se contenta em defender posições instituídas, mas supõe a criação imaginária de significações sócio-históricas novas e a desconstrução dos significados a que se opõe. No direito se agitariam as “forças vivas da consciência social”, e só parte desse é transposto às normas, portanto nada é tão pacífico e engessado nele. Assim, por meio de revoluções e refundações políticas, ele é capaz de mobilizar os recursos do imaginário coletivo.
Segue daí que a jurisprudência é a parte dramática da legislação, pois mistura a ficção oficial dos códigos e as ficções vividas pelos personagens singulares da vida real. Assim a norma por vezes se apodera da literatura e o contrário também ocorre. A dialética entre literatura vem da inspiração comum de ambos, ou seja, a linguagem.
Sendo assim, o direito para Ost se originaria na narrativa e não nos fatos. Seria como se de todos os roteiros que a ficção imagina, o direito selecionasse uma intriga tipo, a qual é normatizada sob forma de regra imperativa acompanhada de sanção. Ou seja, a literatura mostra intrigas e o direito escolhe roteiros. É assim, que “entre direito e literatura, os jogos de espelho se multiplicam, sem que se saiba em última instância qual dos dois discursos é ficção do outro”.

Nesse ponto, o autor coloca a seguinte pergunta: “o que ganha o estudo do direito no confronto com o espaço literário?”. O primeiro ganho, e também o mais superficial de todos é a erudição, que seria capaz de instruir a secura de uma demonstração jurídica com as citações literárias. Isso reduziria, no entanto a literatura a uma mensagem, pois a retira de seu contexto, o que implica perda de força.
A segunda função apontada por Ost é a de subversão crítica. A literatura pode usar a língua para dar voz ao outro, ao recalcado, ou seja, ela dá voz as minorias, “lembra o rei que ele está nu e que sua canção soa falsa”. É a função de conversão fundadora, não apenas se dando a pensar, mas também a valorizar e em seguida prescrever. Assim, a exploração do avesso do cenário jurídico produzirá tanto um saber crítico das constituições jurídicas como um começo de refundação destas com base em um conhecimento ampliado dos poderes da linguagem e dos meandros da razão prática.

Ost acredita na necessidade de dar fundamento filosófico a essa postura aqui apontada. O que irá utilizar fundamentos de filosofia da história, filosofia do direito e filosofia da literatura. Para isso começará analisar pela tragédia a forma que as paixões instituíram as cidades.
Assim, é que na Antígona, Sófocles coloca na boca do coro que “as paixões que instituem as cidades, o homem as ensinou a si mesma”, ou seja, é que na origem das instituições políticas há pulsões, aspirações, um jogo de paixões. Essas paixões teriam sido transformadas pela educação em leis cívicas. Esse imaginário político forjaria as significações coletivas que irão assegurar o vínculo social.
Castoriadis desenvolve essa idéia em Instituições Imaginárias da Sociedade, onde irá explicar que o “outro”, a moeda, o cidadão e as cidades são todos elementos criados pela nossa capacidade imaginativa. Ou seja, surgem das grandes narrativas que o homem conta a si mesmo. Daí se utilizar dos conceitos que aqui parecem pertinentes de “comunidade narrativa” e “narrativa fundadora”.

Exemplo muito claro de comunidade narrativa é o utilizado por Sandel e Taylor, quando mostram como uma comunidade política está ligada a um imaginário histórico partilhado e quanto sua identidade é devedora da interpretação de mundo produzida pelas narrativas fundadoras. Assim, as Constituição escritas pelos juristas seriam o relato histórico da moralidade política dessa comunidade, ou seja, as mitologias da sociedade moderna.
Outro ponto que Ost irá trabalhar é o papel da obra de arte. Essa teria o papel de descerrar o olhar a partir das variações imaginativas. A partir da obra, uma forma é carregada de significações e esse surgimento é um evento único, é o gesto da poiesis, ou seja, um sentido que adquire forma. Seria a contra-criação, pois romperia com a concepção de mundo herdado e construiria novos referenciais. É como se ao liberar uma forma nova, o artista revelasse o vestígio de um sentido, o vestígio de uma forma que dormia no imaginário coletivo, e assim, um imagem passa de ato a potência.

Esse desafio de criação que o homem tem trata-se de sua pretensão de se igualar ao criador e de uma vontade de ter acesso à árvore do conhecimento. E a verdadeira medida da radicalidade desse gesto poético nota-se na dupla inversão que ela conduz: inversão do possível e real e inversão do singular e universal.
Na inversão do possível e real, a obra de arte testemunha que o real é apenas uma modalidade do possível. O conhecido é apenas uma região localizada do pensável. Nesse sentido que Adorno coloca que “a realidade deve imitar as obras de arte”. Já, na inversão do particular e universal, o imaginário propõe intrigas singulares que têm por efeito desarranjar o unívoco formal que gostaria de codificar todo o real. A obra de arte altera o universal, como se a figura singular convocasse uma forma enriquecida, diversificada e universal. Ela não refuta a verdade estabelecida, mas a multiplica infinitamente.
É importante nesse contexto entender a recepção da obra de arte. O autor a explicará aqui utilizando-se da teoria da tríplice mimesis de Ricouer. Segunda essa teoria, a mimesis I é o momento da prefiguração, ou seja, da pré compreensão partilhada do mundo da ação; a mimesis II , quando o artista configura; e, por último, a mimesis III, quando o leitor espectador refigura a obra. Assim, a obra de arte tem papel mediador entre o campo histórico do agir e as questões práticas, diminuindo o abismo entre ser e dever ser, e , assumindo a literatura, um papel de estrutura pré-narrativa.

Portanto, a experiência está à espera da narrativa e dos leitores. Da mesma forma o mundo do texto estaria suspenso, e o leitor, que não é terra virgem, ou seja, cada qual vem imbuído de sua concepção de mundo, que é sempre valorativa, fundiria seu horizonte com o horizonte do texto. Por isso, a necessidade de esse leitor realizar a leitura responsável, ou seja, responder à expectativa do autor (answerability) e também responsabilizar-se moralmente na criação da obra (responsability).
É essa a leitura que transforma o leitor, que sempre está também em busca do sentido de sua própria história. A literatura sob essa perspectiva funciona como um laboratório ético, onde não há restrições morais. Cumpre assim uma função de descoberta e de experimentação prática: os mais variados tipos de roteiros, e suas avaliações correspondentes são propostos ao julgamento prático.

Mais tarde, os valores aqui antevistos deverão passar pelo crivo da moral e suas exigências universalizantes. Passado esse texto, o valor, que nesse meio tempo terá composto com valores rivais, assumirá a forma, e eventualmente a sanção, da norma instituída. Mas a ética e a narrativa retomarão seu direito a partir do momento em que, por sua vez, essa norma for confrontada com o julgamento moral em situação. Assim, nos tribunais, as questões ressurgem: “surgirão conflitos de dever, apresentadar-se-ão situações inéditas que levarão quem decide a reatar com a sabedoria prática, e ás vezes com o trágico da ação: escolher não entre o branco e o preto, mas entre o preto e o cinza, ou, pior ainda, entre o cinza e o cinza, ou o cinza e o preto”.

Por último, Ost analisará as diferenças entre direito contado e direito analisado. A teoria do direito analisado trabalha sempre de forma estanque com as categorias do ser e dever ser. O direito é capaz de criar seu fato. Com isso, a prática jurídica não cessa de relativizar a distinção de fato e direito, principalmente no plano da validação.Exemplo disso é a norma fundamental kelseniana, reconhecida pelo seu criador como uma ficção, que, portanto, teria sua base em uma narrativa fundadora. Assim, a verdade atribuída aos entes que o direito cria e também aos entes que ele cria para se legitimar são construções, ou seja, far-se-á “como se” tudo fosse verdade. Essas ficções que o direito cria são os indicativos da natureza real da discursividade jurídica como um todo.
Já, a teoria do direito contado, admite o direito instituído pela teoria dos atos de linguagem. Dá importância às regras constitutivas, que irão produzir novas instituições. Olha o direito como se ele escrevesse roteiros deixando margens de improvisação para suas partes. Assim, é preciso que os atores concordem em entrar no jogo, que seria o caráter da força performativa. Portanto, o direito contado preocupa-se antes com a coerência narrativa do raciocínio e evidencia a importância da interpretação dos textos.

Dessa forma, Ost critica o racionalismo do direito analítico. O homem precisa também de satisfações simbólicas. Portanto, o direito precisa tanto de um elemento simbólico quanto de um elemento estratégico. Esse direito também não conseguiria pensar nas transformações históricas.
Enquanto que, os riscos do direito contado seriam: a expansão exagerada do subjetivismo, portanto, o formalismo jurídico não deve ser abandonado;e, o fechamento do direito num comunitarismo autoritário e intolerante. Assim,  há a necessidade de um momento ética-narrativo de instituição de valores, ou seja, o valor eleito deve se submeter ao teste da universalização e da objetivação.

OST, François. Contar a Lei - as fontes do imaginário jurídico.Tradução Paulo Neves. Editora Unisinos: São Leopolodo, 2005.p. 9 a 59.

DWORKIN: O DIREITO, A INTERPRETAÇÃO

E A LITERATURA

Por: Ada Bogliolo Piancastelli de Siqueira

 

 

 

Dworkin defende que o Direito é, essencialmente, interpretação.  Diferentemente dos positivistas que entendem as proposições de Direito como meramente descritivas, Dworkin as entende como interpretativas da história legal, formadas combinadamente por assertivas descritivas e valorativas. Diferencia-se, no entanto, dessas duas características isoladas. Por criar-se através da interpretação, o direito torna-se político e pode ficar sujeito à subjetividade e à irredutibilidade se não houverem limites para essa criação interpretativa. Encaixa-se aí o papel da Literatura para o estudo do Direito: a interpretação comum de ambos.

Dworkin analisa, primeiramente, a corrente interpretativa intencionalista na literatura, que visa descobrir a intenção do autor ao escrever a obra. Esta possibilidade de interpretação é semelhante ao que ocorre no Direito: o juiz interpreta as decisões anteriores para utilizar como medida à sua decisão, ao fazer isto, ele se utiliza de julgamentos de valor de precedentes para ‘criar’ um novo direito que se aplique ao caso concreto que ele tem em mãos.

Como exemplo, Dworkin utiliza-se da idéia de romance em cadeia. Se pedíssemos para vários romancistas escreverem conjuntamente um romance, cada um um capítulo, eles teriam que se atentar para os capítulos que antecedem o seu. Cada romancista teria que analisar as características, a personalidade, o contexto, o estilo literário, a intenção do outro romancista, dentre muitas outras variantes antes de propor um novo capítulo para o romance. O mesmo acontece no Direito. Para Dworkin, a função do juiz está em achar a melhor continuação possível para esta história legal.  O juiz deve comprometer-se com a unidade e a coerência do capítulo que estão escrevendo: deve levar em conta decisões, histórias, princípios, motivos anteriores ao sentenciar um caso. Esta análise da melhor saída possível deve ser feita, contudo, tendo em vista a proposta a hipótese estética de Dworkin.

Ao analisar uma obra de arte, pode-se partir da indagação: que forma de interpretação faz desta obra a melhor obra de arte possível? Como esta obra deve ser entendida para que seja considerada mais artística possível? Esta é uma indagação que pode ser transposta ao Direito, aos juízes e às leis. O juiz deve questionar qual das possíveis escolhas de aplicação da lei, tornará determinada lei mais justa? Como a lei deve ser interpretada para que ela seja uma melhor obra política? Esta é a hipotese política de Dworkin para o Direito. 

Uma interpretação responsável do Direito não deve ignorar a interpretação intencionalista da lei e de seu legislador, mas não deve, no entanto, limitar-se a ela.  Cabe ao juiz encontrar o seu valor político, aplicar a lei segundo o meio que em a lei virá a desempenhar seu papel de coordenação de disputas e de esforços sociais e assegurar justiça entre os próprios cidadãos e entre os cidadãos e o Estado. Os juízes devem aperfeiçoar suas teoria interpretativas entre o rigor formal da lei escrita, a mera especulação intencionalista e o subjetivismo da hipótese estética/política.

Esta consciencia do juiz é necessária, especialmente, para a análise dos hard cases. Quando, segundo Dworkin, duas ou mais opções são perfeitamente viáveis ao legislador, o juiz deve pautar-se da interpretação jurídica para decidir a melhor escolha possível. Assim como uma poesia pode possuir duas interpretações divergentes, mas inteiramente aceitáveis, a lei tem esta mesma característica. Cabe ao juiz saber interpretá-la dentro dos limites da história jurídica e de maneira a buscar a maior justiça possível.

REFERÊNCIA: DWORKIN, Ronald. Uma questão de princípio. Martins Fontes. São Paulo. 2005. P. 175-251.

LANÇAMENTO

OBRA COLETIVA DE DIREITO E LITERATURA

 

 

Obra: Direito & Literatura: reflexões teóricas (v. 1)
Organizadores: André Karam Trindade, Roberta Magalhães Gubert e Alfredo Copetti Neto
Autores: Alfredo Copetti Neto (ROMA TRE/ITÁLIA), André Karam Trindade (ROMA TRE/ITÁLIA), Cristiano Paixão (UnB), Germano Schwartz (ULBRA), Henriete Karam (UFRGS), Joana Aguiar e Silva (MINHO/PORTUGAL), José Luis Bolzan de Morais (UNISINOS), Marcelo Galuppo (PUC/MG), Maritza Maffei da Silva (UNICRUZ), Roberta Magalhães Gubert (UNISINOS), Sandra Regina Martini Vial (UNISC) e Vicente Barretto (UERJ).
1ª Edição: 226 pags.
Editora: Livraria do Advogado 

Sinopse: Trata-se da primeira obra coletiva dedicada especificadamente ao tema “Direito e Literatura”, composta por onze artigos que procura estimular uma série de reflexões teóricas acerca dos princiapais fenômenos jurídicos – a legitimidade do direito, a questão da justiça, os problemas da interpretação, os desafios da democracia, etc. –, reunindo autores reconhecidos nacional e internacionalmente por suas posturas críticas e de vanguarda no pensamento jurídico crítico.
 
Obra: Direito & Literatura: ensaios críticos (v. 2)
Organizadores: André Karam Trindade, Roberta Magalhães Gubert e Alfredo Copetti Neto
Autores: Alexandre Morais da Rosa (UNIVALI), Arnaldo de Moraes Godoy (UCB), Carlos María Cárcova (UBA/ARGENTINA), Eligio Resta (ROMA TRE/ITÁLIA), Fábio Leite de Castro (LIEGE/BÉLGICA), Fernando Scaff (UFPA), Gisele Cittadino (PUC/RJ), Jaime Coaguila (ARQUIPA/PERU), Lenio Luiz Streck (UNISINOS), Luis Carlos Cancellier de Olivo (UFSC), Luiz Antônio Rizzatto Nunes (UNIMES), Luiz Edson Fachin (UFPR), Marcelo Cattoni (PUC/MG), Marcos Alberto Rocha Gonçalves (UFPR), Maurício Ramires (UNISINOS), Melina Fachin (PUC/SP), Miriam de Faria Alves (BARCELONA/ESPANHA), Tatiana Bonatto (UFRGS) e Vera Karam de Chueiri (UFPR).
1ªEdição: 251 págs.
Editora: Livraria do Advogado   

Sinopse: Trata-se do segundo volume da primeira obra coletiva dedicada especificadamente ao tema “Direito e Literatura”, composta por dezesseis ensaios críticos – que tratam de temas como a narrativa, condição humana, a produção da subjetividade, o sentido do direito, a globalização, o neoliberalismo; os atores jurídicos e o imaginário social –, de autores reconhecidos pela autenticidade de suas construções teóricas, tanto no Brasil como no exterior.

MODELOS DE JUIZ EM FRANÇOIS OST 

 

¿Cómo construir entonces el modelo de quien parece sustraerse a la modelización?

1. Modelo Júpiter : dogmático
Tomemos el modelo de la pirámide o del código. Lo llamaremos el Derecho jupiterino. Siempre proferido desde arriba, de algún Sinaí, este Derecho adopta la forma de ley.

Se expresa en el imperativo y da preferencia a la naturaleza de lo prohibido. Intenta inscribirse en un depósito sagrado, tablas de la ley o códigos y constituciones modernas. De  ese foco supremo de juridicidad emana el resto del Derecho en forma de decisiones particulares. Se dibuja una pirámide, impresionante monumento que atrae irresistiblemente la mirada hacia arriba, hacia ese punto focal de donde irradia toda justicia.
Evidentemente ese Derecho jupiterino está marcado por lo sagrado y la trascendencia.

2. Modelo Hércules : jurisprudencia
De este modo la aparición del segundo modelo, el modelo herculeano que nos trae  sobre la tierra, toma la figura de revolución -gesto iconoclasta que hace del hombre, más concretamente del juez, la fuente del único Derecho válido.

En la huella de las diversas corrientes que se declaran realistas -pensamos especialmente en el «realismo americano» y particularmente en la sociological jurisprudence-, entra en juego un modelo que calificaría de embudo (pirámide invertida) o de dossier.

Es Ronald Dworkin, como es sabido, quien, revalorizando hasta el extremo la figura del juez moderno, le da los rasgos de Hércules.

Sin poder -lejos de pretenderlo- reducir la posición de Dworkin a la de los realistas americanos,  mantendremos aquí el nombre de Hércules, particularmente acertado para designar a ese juez semidiós que se somete a los trabajos agotadores de juzgar y acaba por llevar el mundo sobre sus brazos extendidos, reproduciendo así fielmente la imagen del embudo.

A partir de aquí no hay más Derecho que el jurisprudencial; es la decisión y no la ley la que crea autoridad. Al código lo sustituye el dossier; la singularidad y lo concreto del caso se superponen a la generalidad y abstracción de la ley. Este cambio de perspectiva nos lleva desde las cimas de la trascendencia de la ley hacia la inmanencia de nuestros intereses en conflicto.

La pirámide sugería lo sagrado y lo ideal; el embudo evoca la materia, lo profano, incluso lo alimenticio. Al predominio de una justicia inspirada por el mandato jupiterino, le sustituye la balanza de nuestros cálculos y compensaciones cotidianas.

Podríamos, evidentemente, quedarnos ahí y comentar cómodamente el entrelazamiento de estas dos figuras. No sería muy difícil mostrar cómo el modelo de la pirámide traduce las exigencias del Estado liberal o Estado de Derecho del siglo XIX y el modelo del embudo, las actividades del Estado social o asistencial del siglo XX. (OST, François: 1993, p.170)

3. Modelo Hermes
La figura de Hermes no es desconocida en el pensamiento jurídico. Algunos autores la evocan, aunque con sentidos muy diferentes de los que nos ocuparemos.

L. Sala-Molins  lo presenta como el heraldo de la ley universal del deseo, que se aprovecha de la ley política. El autor le atribuye la filosofía de Ramón Llull, con la que está de acuerdo, y que podría expresarse en estas palabras: «Yo me basto, al diablo la ley».

Esta aproximación a Hermes nos parece totalmente restrictiva; lejos de ser la expresión de una voz solipsista, Hermes es al contrario el intérprete, el mediador, el portavoz. Según Sala Molins, ningún lugar es reservado al diálogo y a la mediación; ya que la palabra no era más que monólogo, afirmación del yo, la ley no será más que violencia, y el juicio, inquisición.

Otro autor contemporáneo evoca igualmente a Hermes: R. Dworkin (Law’s empire, London, 1986, págs. 317 y ss.), quien lo traza esta vez bajo los rasgos del juez que interpreta la ley en función de la voluntad del legislador, método que critica el autor, particularmente por la imposibilidad de identificar tal voluntad. (OST, François: 1993, p.171).

Referência: OST, François. Júpiter, Hércules, Hermes: tres modelos de juez. Trad. Isabel Lifante Vidal. In:  DOXA. Cuadernos de filosofía del derecho [Publicaciones periódicas]. n. 14, Espanha: Universidad de Alicante,  1993.

 

JUIZ OBRIGA RÉUS A LEREM CLÁSSICOS DA LITERATURA

 

O juiz federal Mário Jambo, da 2ª Vara do Rio Grande do Norte, resolveu inovar na concessão de habeas-corpus. Para três pessoas envolvidas na Operação Colossus, que praticava crimes de clonagem de cartão de crédito pela Internet, o magistrado concedeu a liberdade provisória, mas com a obrigatoriedade de leitura literária.

A cada três meses Paulo Henrique da Cunha Vieira, Ruan Tales Silva de Oliveira e Raul Bezerra de Arruda Júnior terão de ler duas obras de Literatura e fazer um resumo de, no mínimo, dez laudas. Os primeiros livros definidos pelo juiz são A hora e a vez de Augusto Matraga, último conto do livro Sagarana, de Guimarães Rosa, e Vidas Secas, de Graciliano Ramos.

Os três homens também estão obrigados a se matricularem e freqüentarem assiduamente uma escola. Eles precisarão atestar trimestralmente em juízo o aproveitamento nos estudos. O trio não poderá freqüentar lan houses e nem manter cadastro em redes de relacionamentos na Internet.

"Vislumbra-se que a ordem pública pode ser garantida pela imposição de condições obrigatórias a serem atendidas pelos acusados, que ficarão sujeitos a uma nova decretação de prisão preventiva em caso de inobservância de alguma das condições estabelecidas, providência que terá o condão de sanar a preocupação com a reiteração delitiva", escreveu o juiz federal na decisão.
 
A Operação Colossus, onde foram envolvidos os três réus agora beneficiados com habeas corpus, foi deflagrada pela Polícia Federal em agosto do ano passado. Vinte e duas pessoas foram presas acusadas de integrarem a quadrilha de clonadores de cartões de crédito e crackers. A base operacional dos criminosos era a Grande Natal, onde 15 pessoas foram presas. Os demais envolvidos estavam no Rio de Janeiro, São Paulo, Ceará e Paraíba.
  

Referência: Portal Terra, em 22/04/2008

A LITERATURA E O DIREITO

 

No solamente se debe buscar cómo ha sido el Derecho, sino también cómo ha sido visto ese Derecho por sus coetáneos. Aquí es donde entra en juego la Literatura por ser una forma de testimonio de excepcional valor sobre los tiempos pasados.

La Literatura, esa Literatura alejada de los tecnicismos y fórmulas propios del lenguaje jurídico, proporciona la visión lega, diletante, suministra la perspectiva del aficionado, diferente en suma, sobre ciertas instituciones de las cuales solamente poseemos la visión fría y seca de los textos jurídicos o de los mismos juristas, la visión exclusivamente normativa y práctica expresada con el lenguaje propio de aquellos.


Referência: MARTÍNEZ, Faustino Martinéz. Satire against the predilection of the Roman law: a decimononical critic to a legal order still not dismissed. In: Cuadernos de Historia  del Derecho, n. 12, p. 209.  Espanha: Universidad Complutense Madrid, 2005.

 

ESTUDOS JURÍDICOS COMO TESTEMUNHO

 

O testemunho tem sido um tema que tem despertado a atenção de estudiosos através de diferentes campos do conhecimento. Começando pela Teologia, que estuda o testemunho como afirmação e revelação da fé, passando pelos estudos jurídicos (que nas últimas décadas desenvolveu uma área que, para além das técnicas de entrevista das testemunhas e dos réus, estuda criticamente a própria possibilidade do testemunho), chegamos ao campo da Psicologia, que estuda o tema polêmico da recovered memory. (SELIGMANN-SILVA: 2005, p. 72)  (Psicologia Social, Psicanálise, Etnologia, filosofia, Literatura e nos Estudos Literários) (SELIGMANN-SILVA:2005, p. 72)

Finalmente, na Literatura e nos Estudos Literários, o conceito de testemunho tem servido para se repensar vários leitmotive desse vasto campo, como o próprio estatuto do literário, as fronteiras entre a ficção e o factual, a relação entre literatura e ética etc. O mesmo vale para a Teoria das Artes e a teoria Estética, na sua constante busca de reflexão sobre os limites de seu objeto. No que se segue, tentarei apresentar algumas dessas questões, focando nos estudos literários. (SELIGMANN-SILVA:2005, p. 72)

Referência: SELIGMANN-SILVA, Márcio. Testemunho e a política da memória: o tempo depois das catástrofes. In: Projeto História. Revista do programa de estudos pós-graduados em historia. PUC-SP. N. 30, junho de 2005..

 

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